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lunes, 27 de agosto de 2007

Fondo sin forma a propósito de FORSUR


Sólo en nuestro país se puede llegar a tal nivel de informalidad desde el más alto nivel del Estado sin que la oposición diga nada.

El presidente, sin conversar con ningún grupo político, nombra al denominado Zar de la Reconstrucción Julio Favre. Hasta allí no hay nada especial. Lo extraño es que las funciones a la fecha no estén claramente estipuladas.

El proyecto de Ley que le da forma y sustento legal al comité encargado de la recosntrucción FORSUR ni siquiera se ha discutido en el Congreso.

Antes que el mismo premier Jorge del Castillo, el que anuncia el monto a recibir de 100 millones de soles, es el señor julio Favre. En nombre de la desburocratización se permite la mayor de las informalidades.

El proyecto pretende liberar de controles y fiscalización a la ejecución de ese Fondo. Hasta el Contralor de Guatemala hoy indica la necesidad del control y rendición de cuentas.

En tanto una foto de Andina publicada en Perú 21 muestra en Pisco al señor Julio Favre con el señor José Antonio Graña uno de los principales accionistas del Grupo El Comercio y empresario constructor a cargo del grupo Graña y Montero. Hasta donde sabemos el señor Graña no ha sido mencionado en el directorio encargado de la reconstrucción, de allí nuestra extrañeza por su solícita presencia junto al Zar en Pisco.

Saquen sus conclusiones.



jueves, 23 de agosto de 2007

Terremoto en Perú: saliendo la verdad a flote

8 días después de la catátrofe que se sufrió en Ica, Huancavelica, Ayacuco, Apurímac y Yauyos nuevas evidencias nos demuestran no sólo la incapacidad del gobierno para enfrentar las consecuencias del terremoto en Ica sino que mintieron, no sabemos si calculadamente o no, para darnos una versión distinta de la realidad.
Al día de hoy son diversas las versiones, locales e internacionales, que hablan de una mayor cantidad de víctimas consecuencia del sismo y del Tsunami que ocurrió en Ica y que acabó con buena parte de la caleta de San Andrés.
Es muy lamentable en realidad que muchas de estos sucesos se nos hayan ocultado. Ya no sólo estamos hablando de mayores víctimas y de ayuda que no llega, sino de la construcción de una farsa para envolver con una manta de triunfalismo lo que es un pésimo manejo de la desgracia.
En lugar de actuar con humildad y reconocer que se cometieron diversos errores, el presidente y su premier inisiten en darnos una versión incorrecta y muy cómoda de los hechos. No se dan cuentan que con cada nueva declaración se desacreditan, pues el viento de la realidad entra por las ventanas de la Presidencia del Consejo de Ministros y hace volar las palabras del premier hacia el mundo de la falsedad.
Y estoy entre los que no cree que aquí exista desinformación en las más altas autoridades del estado. Hay cálculo y por supuesto que hay afán de manipulación.
Si no fuera así desde el primer momento se estaría trabajando con un estilo distinto al que hasta ahora vienen demostrando.
Lo del Tsunami es grave. Hasta ayer vivimos con la idea que no había sucedido. El día de hoy La República nos confirma lo contrario. ¿Con qué derecho nos miente el gobierno? ¿No entiende que está poniendo en riesgo la vida de miles de pescadores artesanales que confiados pueden salir al mar ignorando que las secuelas de un tsunami son de hasta diez días después? Hoy mismo se anuncia fuertes oleajes en la zona de la costa de Ica y Arequipa que pueden llegar con violencia hasta el Callao.
Nunca, en la historia de nuestros desastres naturales, se trabajó con tanta inpetitud,figuración y afán de manipulación.


martes, 21 de agosto de 2007

Desterremotizando el debate

En nuestro país, ante la tragedia, siempre se ha visto ayudas episódicas. Luego todo vuelve al estado de exclusión "normal". Por ello pienso que tal vez la mejor forma de ayudar a nuestros hermanos de Ayacucho, Huancavelica, Apurímac e Ica es colocando la desgracia sucedida en el lugar importante que merece pero sin que esto signifique que paralicemos al país.
Un gobierno no puede dedicar todos sus esfuerzos en función de un sólo grupo de ciudadanos. Hay que darles la ayuda y el soporte necesario, económico, anímico y asistencial pero no convertir a todo el Perú en un conjunto de damnificados.
Planteo esto porque es obvio que el presidente García y su premier Del Castillo están haciendo lo que esté a su alcance para mantener el tema del terremoto en la agenda mediática. Claro que va a estar allí, la situación de gravedad lo amerita y lo ameritará. Pero en la marcha de un país siempre habrá problemas y tragedias que superar y eso no debe desviar los esfuerzos que debemos hacer todos para mantener el crecimiento económico, construyendo desarrollo -que por lo visto en las poblaciones afectadas no hay- y haciendo de nuestro país uno más inclusivo.
Las ayudas episódicas, que nacen de la emoción, no dejan de ser muestras de solidaridad. Pero ¿cuánta gente se conmueve con los niños que trabajan día a día, con el racismo imperante en nuestra sociedad, con las reglas sociales de las playas de Asia, con la disminución de espacios públicos para los que menos tienen?.
En muy poco tiempo, sólo en Lima, se han perdido varios espacios públicos. El parque hermoso de La Reserva convertido en espacio cerrado con ridículas piletas; la línea costera de Barranco invadida de bodoques de cemento mal llamado restaurantes, son algunos de ellos. Todos los días hay damnificados sociales en nuestro país y nadie dice nada.
¿Quién o quiénes se preocupan de las comunidades campesinas que ven el enriquecimiento de otros a costa de las minas que extraen minerales de sus territorios? ¿Qué ha hecho este gobierno y los anteriores -todos débiles ante los poderosos grupos de interés- para exigir, no pedir, un respeto total al medio ambiente a las empresas mineras? ¿ Qué plantea la Política para mejorar la situación de nuestros hermanos que viven un terremoto de indiferencia los 365 días del año?.
Ahora leo en los diarios que gran parte del Estado está paralizado. La Ministra de Trabajo Susana Pinilla indica que en el ministerio no se laborará sino hasta inicios de septiembre, como si no estuviéramos en una época en que la virtualidad y las tecnologías de la información ayudarían a restablecer el servicio inmediato. En pleno siglo XXI se depende de un edificio. Igual el Congreso de la República. Igual algunas cortes del país.
Los ministros, en forma desordenada cual si estuvieran en competencia, anuncian individualmente y sin visión de conjunto, paliativos de mejora para los damnificados. Todos los otros temas han salido de la agenda, en lugar de compartirla, pues el país tiene que seguir andando. El terremoto está siendo utilizado, miserablemente, como el sustituto del psicosocial en que consistió el Pacto Social.
En tanto siguen los desastres en las vías de transportes, que son ignorados por la prensa y por ende la sociedad. En tanto sigue la desesperación por la falta total de seguridad ciudadana en todo el ámbito nacional. En tanto sigue la depredación del Mar de Grau por una flota que quema y convierte en harina todo lo que encuentra. En tanto sigue el proyecto criticado de darle energía, con nuestro gas, a Chile en lugar de potenciar la macro región Sur. En tanto sigue la corrupción incrementándose sin una eficiente fiscalización. En tanto se ha postergado el debate del sueldo mínimo y así muchos asuntos más.
¿Y ante ello que hace la política opositora? pues nada. Marchan al son del baile que el oficialismo les impone. Tienen un comportamiento tan penoso que no enfrentan con decisión el absurdo psicosocial oficialista de las etiquetas con los rostros de Humala y Chávez, salido en un diario punta de lanza de intereses económicos muy ligado al oficialismo.
Siendo necesario ayudar a nuestros compatriotas que hoy sufren, también hay otros asuntos que deben continuar.
El Perú no puede ser menos que un circo, pues sabemos que en estos, ante la desgracia la orden es que la función debe continuar.

domingo, 19 de agosto de 2007

Incapacidad del Gobierno fue culpable de muchas muertes

El Congresista Edgard Nuñez, del APRA, ha sido muy claro en el programa de Jaime Bayly: la ayuda a los damnificados no llegó sino hasta el día siguiente, es decir 12 horas después.

Cuando el Congresista llegó a Pisco había moribundos en las iglesias caídas. De haber llegado a tiempo la ayuda se habrían salvado muchas vidas.

Culpable es el Presidente García. Veamos porqué.

El presidente García, con un voluntarismo muy dañino para el país, salió en Mensaje a la Nación diciendo que no había una desgracia mayor. Eso paralizó la movilización.

El presidente García, con una mezquindad que le hace daño al país, impidió que el mejor avión de la Fuerza Aérea, el avión presidencial se movilizara llevando brigadas de médicos, bomberos y un comando de operaciones para salvar a decenas de moribundos. Más pudo el odio y la demagogia. Más pudo la politiquería que el servicio noble a la Nación.

El presidente García burocratizó el proceso de toma de decisiones. ¿Cómo? llevando a ese conjunto de ineptos llamados ministros que centralizaron las acciones, buscaron la figuración, se ocuparon de cosas menores y posaban para las fotos. Todo delante de las víctimas. De allí la profunda indignación popular.

El presidente García no se cansa de mostrar ineptitud. En él es innata. Ineptitud que cree que con bonitas palabras maquilla la realidad.

En este blog indicamos desde las primeras horas de la noche del terremoto que dejaran todo en manos de las Fuerzas Armadas y Defensa Civil. Otros blogs "indignados" decían que no había que criticar que había que aportar. No entendían que la crítica es aporte. Lamentablemente el tiempo, escaso para los moribundos, jugó en contra de la vida de muchos.

El Congresista Edgardo Nuñez ha sido claro: por no dejarse el comando en manos de las Fuerzas Armadas ha habido muchas muertes, muertes que pudieron evitarse.

Jaime Bayly,con sus comentarios críticos, le ha dado una lección a muchos políticos y periodistas que confunden el rol que tienen que ejercer ante la opinión pública; que creen que hay que opinar siempre como si estuviéramos en un concurso de simpatía.

Jaime Bayly ha dicho que el gobierno ha cumplido un rol decepcionante en este evento tan penoso. Y ha dicho una cosa más importante aún: si estuviéramos en otro país se le pediría cuentas al gobernante.

Olvidó Jaime que estamos en Perú. Un país que no se recupera de los perniciosos efectos que dejó el fujimontesinismo, uno de los cuáles es la adulación permanente a los que ostentan el poder.

Más temprano que tarde la verdad saldrá a flote. Y se verá con crudeza el daño que al país le están haciendo un conjunto de incapaces.





sábado, 18 de agosto de 2007

Presidente García: el terremoto no sólo ha sido en Ica


El pueblo peruano está demostrando su grandeza.El gobierno no.

El pueblo peruano ha respondido de inmediato.El gobierno no sabe que hacer.

El pueblo peruano actúa con discreción. El gobierno con afán de figuración.

El caos continúa en varias localidades de Ica. El rimbombante Comando Único de Operaciones no logra articular estrategia alguna en todos estos días.
La utilización política del drama de miles de peruanos socava las buenas intenciones de millones de compatriotas.


Los reportes de hoy siguen informando de las quejas de damnificados de muchas localidades. Dicen que lo que reparten es insuficiente. Dicen que el esquema de "centralizar" la ayuda es inútil pues los damnificados no abandonan sus escombros ni sus muertos.


Y en medio de todo el presidente García cree, equivocadamente, que las bonitas palabras pueden cambiar la realidad. Una realidad que clama por ayuda urgente y se desespera con tanta incompetencia.


El presidente García insiste en el capricho infantil de no querer usar el moderno avión presidencial. Para él es más importante venderlo por poco ignorando que sirve y mucho. Prefiere insistir en un despropósito que aliviar las penurias de miles de compatriotas.


El avión presidencial sólo requiere que se le quite la cabina del Presidente y unos cuantos asientos y se convierte en un avión que puede trasladar carga y pasajeros. En sólo quince minutos llegaría a Pisco mientras los otros llegan en una hora.


El avión presidencial puede hacer 10 vuelos circulares en un día. Es moderno y está preparado para ello. Un Antonov o el único Hércules que tenemos pueden hacer máximo dos vuelos al día porque les falta el adecuado mantenimiento.


Si se estuviera usando el avión presidencial se podría ayudar, circularmente, a Ayacucho, Huancavelica, Apurímac, Yauyos, Cañete e Ica. El avión llega a Pisco y de allí, inclusive, partirían los helicópteros y los aviones de pequeña envergadura a las otras localidades. Y los camiones que hoy hacen cola en la carretera, se quedaría en la zona de la tragedia, y se podrían dedicar a la repartición allí.
¿Por qué no se atiende a Huancavelica, a Ayacucho, a Apurímac? ¿Por qué allí no hay cámaras de televisión? ¿Por qué están los damnificados a 4,000 metros de altura? ¿Quién se preocupa de la Sierra de Yauyos?


Pero el presidente García inisite en no querer usar el avión presidencial. Prefiere venderlo. Sabemos muy bien que no tiene nada de estadista. Sabemos que lo dominan los sentimientos antes que la razón. La ausencia de crítica, que en estos momentos lo hace pensar que está haciendo las cosas bien, se convierte en cómplice del drama de miles de peruanos.


El terremoto que acabamos de sufrir está generando réplicas. Pero otros lugares de nuestro país también están temblando: Cajamarca, Piura, Amazonas. Pero el presidente García, auntoengañado y poco criticado, se siente por encima de la naturaleza e insiste, infantil e irresponsablemente en vender un avión que es muy necesario para la Nación.
Es equivocado creer que existen pertrechos suficientes. El radio de atención y los damnificados son muchos. En algunos días, por culpa de la ceguera presidencial puede haber un desborde social.


La ausencia de crítica, que equivocadamente la dejamos de lado en estos momentos difíciles, hace creer a este gobierno que está haciendo las cosas bien, cuando las varias cabezas, el protagonismo enfermizo y el voluntarismo presidencial nos demuestran con el caos y la cruda realidad, que se están haciendo las cosas mal.
Esperemos por el bienestar de nuestros compatriotas que se entre en razón y se deje actuar a los que saben más de gestión operativa y logística: las fuerzas armadas y los responsables de salud.
Más información en:

viernes, 17 de agosto de 2007

Terremoto en Perú: agravando el drama con la incompetencia

Cada vez que la naturaleza ha mostrado su furia destructora ha sido difícil controlarla. Lo único que podemos hacer, con previsión y organización, es minimizar los efectos de sus manifestaciones descontroladas. Para ello los países cuentan con gobiernos que ponen los recursos del Estado al servicio de sus damnificados.
¿Pero qué pasa cuando los gobiernos demuestran ineptitud e incompetencia? ¿Qué es mas fatal para un moribundo? ¿ el terremoto destructor o la incapacidad de un funcionario?
Todo esto viene a colación a raíz de la forma como el gobierno del Dr. García está encarando el uso de los recursos del Estado para asistir a los damnificados.
El presidente debe saber que los mejores operadores logísticos del país están en las Fuerzas Armadas no en este consejo de ministros ansioso de figuración.
El presidente Alan García debe saber que si la administración pública está inmovilizada es porque él mismo la ha atemorizado, con sus órdenes impensadas, con sus contradicciones, por su incapacidad para delegar, por su falta de autoridad moral. Nadie mueve un dedo si no lo autoriza el presidente o sus ministros ansiosos de figuración. De ello se da cuenta la población de allí su crítica destemplada, que en algunos casos ha llegado al insulto directo a la figura del jefe de Estado.
El presidente se jacta que en 36 horas ha habido 59 vuelos. No percibe que los mismos han sido muy espaciados y que la capacidad de carga que pueden transferir es mínima. No se da cuenta el presidente Alan García que por su demagogia simplista y populista ha privado a las víctimas del mejor avión de la Fuerza Aérea, el avión presidencial, que para casos de emergencia puede prescindir de sus asientos y transformarse en avión de carga. Que este avión podría haber ido y venido varias veces en un día y cubierto también a Ayacucho, Apurimac y Huancavelica donde las víctimas a la fecha no reciben ningún tipo de ayuda.
No se da cuenta el presidente que requiere unidad de mando y que es inadmisible que firme la resolución de salida a su Ministro de Defensa Alan Wagner para un paseo a la China de 10 días en medio de una tragedia. El Ministro Wagner por sólo este hecho debería salir de inmediato del gabinete, por su total indiferencia a los asuntos vitales y urgentes de la Nación.
No se da cuenta el presidente de la incompetencia de su gabinete que indica que no repartan nada hasta que lleguen los ministros para salir en la foto o en la televisión. Esta utilización política del drama del pueblo peruano y que los ciudadanos denuncian por las ondas radiales no tiene antecedente en las serie de desgracias que ha tenido nuestro país.
No se da cuenta el gobierno que la tragedia que vive nuestro país no puede servir de pretexto para el festival de cuentas de donación que se están abriendo en el país. Todos piden dinero a la generosa población peruana, dinero que a falta de fiscalización puede acabar en manos equivocadas.
Señor presidente, deje de actuar y poner nombres rimbombantes, inútiles y marketeros, como el de Comando Conjunto de Operaciones de Ayuda y Solidaridad. No está en competencia con su gemelo Castañeda Lossio. Deje a las fuerzas armadas el comando único de las operaciones logísticas y de salvataje y evacuación. Que sus ministros den un paso al costado y permitan que los especialistas coordinen provisión de servicios como salud y seguridad, dotación de alimentos y agua, reparto de abrigo, carpas y medicinas. Y deje de hablar señor presidente porque la realidad nos muestra el poco valor de sus palabras.
La desorganización ya desespera. El drama apura y no espera que lleguen los camarógrafos para poder recibir atención.
Deje trabajar a los que saben, ellos están en las Fuerzas Armadas, en los bomberos y en los miles de miembros del cuerpo médico. Muchos ministros que ni siquiera conocen sus funciones son simples entrometidos en lugares donde se requiere personal especializado. Por eso el caos, por eso el desorden, por eso la desesperación.
Estamos viviendo momentos difíciles y la incompetencia de su gobierno lo está agravando.

Galería de imágenes de La República sobre el terremoto