jueves, 28 de febrero de 2008

Perdigones de plomo no mataron a los campesinos

El médico legista Fernando Champi autor del protocolo de necropsia del comunero ayacuchano Emiliano García Mendoza dijo que sólo pudieron matarlo balas de revólver o pistola que sólo en esas circunstancias eran utilizadas por la policía. El APRA juega así con los métodos así como juega con las estadísticas para maquillar cifras. Exponen en base a informes de balística y no en base a lo que corresponde: informes de médicos legistas.
En ese sentido tanto Luis Alva Castro como Mauricio Mulder habrían mentido al decir que perdigones de plomo habrían asesinado a los humildes campesinos que protestaban en Ayacucho y Barranca.
Estos dos representantes apristas se convierten así en cómplices de delitos de lesa humanidad por proteger a los culpables. No tengo dudas que ha habido una orden central, de un nivel civil superior, ya que los disparos a la cabeza se han repetido en diversos lugares del país.
Se hace imprescindible pues una Comisión de Investigación que llegue al fondo del asunto. El autor intelectual de la masacre del Frontón podría estar detrás de estos nuevos crímenes.
El mismo día, en distintos lugares, se ha hablado sobre asesinatos contra gente inocente. Martin Rivas, miserable asesino, en el juicio a Fujimori. Luis Alva Castro y Mauricio Mulder, encubridores de asesinatos, en los casos de los campesinos con balas en la cabeza.

3 comentarios:

Carlitos dijo...

Estos sinverguenzas tendran su waterloo y la justicia les alcanzara cuando menos lo esperen.

Anónimo dijo...

Nuevamente se repite el patético caso de muertes en un gobierno Aprista, terminado su periodo AGP tendra que responder por la murte de varios campesinos que murieron abaleados en la cabeza. Su reponzabilidad política creo que esta vez no podrá ser desvirtuada ni mucho menos olvidada, es necesario que el congreso investigue y que el caso se derive al Poder Judicial.

Jaime Chau Cossío dijo...

Es cierto, ayer, por la noche, Rosa María Palacios corroboró esa versión leyendo un informe de carácter secreto del mismo día de los sucesos terribles.

Al parecer, otro Rodrigo Franco,
saludos
Jaime Chau